Una pequeña biblioteca, abierta y en crecimiento, de cartas encíclicas y exhortaciones
apostólicas tejidas alrededor de cuatro hilos que no se pueden soltar sin desfigurar el
Evangelio: la vida, la persona humana, el trabajo
y la opción por los pobres. No es un repositorio académico: es un escritorio
para detenerse, leer despacio, dejarse interpelar y volver a Dios con el corazón menos dormido.
Cada documento tiene su propia página: allí explicamos de qué trata, qué desafíos plantea
para quien quiere vivir como verdadero discípulo, cuál es su fundamento bíblico —con enlaces
directos a la Palabra— y una serie de preguntas para el examen del corazón. Al final de cada
página podrás leer el texto oficial en vatican.va o descargarlo para imprimir.
La carta a través del tiempo
Desde 1891 hasta hoy, la Iglesia no ha dejado de escribir. Son cartas distintas, de Papas
distintos, ante mundos distintos —la fábrica, la posguerra, la globalización, la pandemia, la
inteligencia artificial—, pero con una misma convicción de fondo: el ser humano es sagrado,
el trabajo dignifica, y el pobre tiene un lugar preferente en el corazón de Dios. Recórrelas en
orden o elige la que tu vida necesita hoy.
⚒1891
León XIII
Carta encíclica · 15 de mayo de 1891
Rerum Novarum
Sobre la situación de los obreros
La madre de toda la Doctrina Social: el trabajo no es una mercancía,
el obrero tiene derecho a un salario justo y a asociarse, y ningún sistema —ni el
capitalismo sin alma ni el socialismo sin Dios— puede pasar por encima de la dignidad
de la persona que trabaja.
Antes de hablar de la sociedad hay que hablar de la luz que la sostiene:
la fe no es un salto en el vacío ni un sentimiento privado, sino un encuentro que abre
los ojos y permite reconocer la verdad, también la verdad sobre el otro y sobre el bien
común.
El programa de un pontificado y, en el fondo, el programa de toda vida
cristiana: una Iglesia «en salida», que no se queda cómoda dentro de sus templos, que
dice «no» a una economía que excluye y mata, y que escucha el clamor de los pobres como
quien escucha la voz del mismo Cristo.
«El grito de la tierra y el grito de los pobres» son, en realidad, un
único clamor. No se puede amar a Dios y maltratar lo que Él creó; no se puede cuidar el
planeta sin cuidar primero a quienes hoy pagan más caro su deterioro: los más pobres.
Escrita en plena pandemia, retoma la parábola del buen samaritano para
preguntarnos sin rodeos: ante el hombre herido al costado del camino, ¿de qué lado estás?
¿Del que pasa de largo, del que asalta, o del que se acerca, lo carga y paga por su
cuidado?
Sobre el amor humano y divino del Corazón de Jesucristo
La última encíclica de Francisco vuelve a lo esencial: ningún proyecto
social, ninguna lucha por la justicia, ninguna doctrina, sostiene si no nace de un
corazón que se ha dejado amar primero por el Corazón de Cristo. Sin esa fuente, hasta el
mejor activismo se vuelve frío.
Sobre la custodia de la persona humana en el tiempo de la inteligencia artificial
La encíclica más reciente, escrita al cumplirse 135 años de la
Rerum Novarum. Frente a la inteligencia artificial, propone una elección de
fondo: levantar una nueva torre de Babel, o reconstruir, piedra por piedra, como
Nehemías, los muros de una convivencia verdaderamente humana.